viernes, 17 de agosto de 2012

Evolución de las iguanas

La Iguana pertenece al Orden de los escamosos, cuya historia evolutiva no se conoce muy bien;
El primer, o uno de los primeros antepasados de estos reptiles pudo ser el Prolacerta, un extraño lagarto cuyos fósiles proceden de Sudáfrica y datan del periodo Triásico, por lo que tienen 210.000.000 de años.
Prolacerta

Prolacerta

Iguana es un infraorden que comprende tres familias: Los Agámidos, los Camaleónidos y los Iguánidos. Los primeros miembros realmente pertenecientes a este infraorden aparecieron probablemente hace 70.000.000 de años, en el periodo Cretácico. El único género conocido de esa época es Bavarisaurus.


Agámidos
Camaleónidos



Iguánidos


Bavarisaurus

Los Iguánidos se remontan al Oligoceno (Hace 25.000.000 de años). Mientras sus parientes Agámidos ya ocupaban las praderas de África y Eurasia, ellos se distribuyeron por todo tipo de terrenos en el continente americano y se diversificaron en unas quinientas cincuenta especies. Las poblaciones de las islas Galápago, Fiyi y Tonga, en el océano Pacífico, provienen de individuos de América que probablemente llegaron accidentalmente en balsas naturales. Se considera que los Iguánidos no están directamente emparentados con los Agámidos africanos, sin embargo, la única diferencia mencionable es la disposición de sus dientes; situados en las aristas de las mandíbulas (Acrodontos) en el caso de los Agamas y en el interior de las mismas (Pleurodontos) en las Iguanas.

Agamas
 La presencia de Iguanas en Madagascar es un misterio. Para ciertos autores, el origen de estas poblaciones es africano, otros, imaginan que pudieron ser americanas, que cruzaron el Atlántico y rodearon el continente africano en balsas naturales. El Herpetólogo Charles Blanc tiene una teoría según la cual, las poblaciones malgaches provienen del antártico; Quizá había Iguanas en la Antártida cuando esta se separó de Sudamérica (Época en la que todavía era un continente de clima templado y no había hielo). 
La Iguana verde (Iguana iguana) ha evolucionado muy poco en los últimos 10 millones de
años. Hoy está muy extendida, y mas aún cuando el hombre la tomó como mascota.

jueves, 21 de junio de 2012

Transportando iguanas

Son varias las razones por las que algún día podríamos transportar a nuestra iguana a otro sitio: Por cambio de vivienda, por ir de vacaciones, por llevarla a otra casa para enseñarla, para llevarla a un sitio soleado, etc... También son muchos los medios en los que podríamos viajar: En coche, a pie, en bicicleta, en avión, etc... Sea cual sea el motivo y el medio en el cual viajemos, deberemos tener en cuenta:
  • Las necesidades de nuestra iguana (sobre todo de temperatura y ventilación).
  • La seguridad de nuestra iguana (de espacio, de no perderla, etc...).
  • El tiempo que va a durar el viaje.
  • Nuestra seguridad (la iguana nunca deberá ir suelta).
Teniendo en cuenta estos cuatro factores, elegiremos un medio para albergar temporalmente a nuestra iguana durante el viaje. Los medios más adecuados son:
  • Maletas para el transporte de perros y gatos: Este tipo de maletas son las más apropiadas para largos viajes. Las hay de varios tamaños, su ventilación es muy buena, son fáciles de transportar y de limpiar y además las podemos conseguir fácilmente y por un precio razonable. Sus desventajas son por una parte que suelen ser cuadradas (pensadas para perros y gatos) y no alargadas, de manera que la iguana permanecerá con la cola doblada durante todo el viaje. Y por otra parte que si el clima es frío, por la excesiva ventilación que poseen estas cajas, la temperatura interior es difícil de mantener, a no ser que mantengamos la temperatura del coche elevada.
  • Bolsas de transporte: Las bolsas normales son más apropiadas para trayectos cortos y sobre todo, cuando nos desplazamos a pie. Para iguanas bebés podemos utilizar las mochilas para las botas de fútbol. Una bolsa normal tiene la ventaja de acoplarse al cuerpo de la iguana (aunque la iguana sigue teniendo la cola doblada, pero como el trayecto es corto...), de no ser tan fría como el plástico y de ocupar poco espacio. Sin embargo la ventilación es muy mala (debemos procurar dejar abierta la cremallera unos cmts.)
  • Cajas de cartón: En cualquier comercio podemos encontrar cajas de cartón de muchos tamaños y formas. Como ventajas están, que con suerte podemos encontrar cajas alargadas, que no pesan y que podemos regular la ventilación (añadiendo más o menos agujeros).Utilizaremos estas cajas para trayectos medios y largos, e intentaremos tapar el suelo con toallas absorbentes para evitar que el cartón se humedezca en el caso de que la iguana defeque y pueda escapar.
  • Grandes "Tupperwares": Como ventajas destacamos la posibilidad de practicar agujeros a nuestro gusto (algunas ya vienen con la tapa agujereada), su fácil limpieza, su poco peso y su económico precio. No obstante, es muy difícil encontrarlas de forma alargada y son difícil de transportar ya que son planas y no disponen de ningún tipo de asa para llevar con una mano.
Pues bien una vez conocidos los medios más comunes para transportar a nuestra iguana, debemos tener en cuenta que antes, durante y después del viaje debemos prestar atención a:
  • Antes del viaje: Nos aprovisionaremos de todo lo necesario para que el tiempo (temperatura) no suponga un problema para nuestra iguana. Si el trayecto es muy largo, procuraremos depositar en el interior del recipiente verduras o frutas (aunque con el stress, seguramente la iguana no coma...). Intenta que allá donde la lleves existan unas condiciones adecuadas para ella. Es una buena idea llevar con nosotros un botiquín de primeros auxilios por si acaso y también un termómetro para controlar la temperatura del receptáculo.
  • Durante el viaje: Procuraremos regular la temperatura y la ventilación del terrario dependiendo del clima. Nunca dejaremos el coche al Sol. Limpiaremos el recipiente en caso de necesitarlo, y sacaremos la iguana de éste cada dos horas para que se estire y sepa que "estamos con ella". Si el viaje dura más de un día, procuraremos llevar alimentos que sepamos que le gustan mucho.
  • Después del viaje: Tras un largo viaje, es más que probable que tanto tú como tu iguana estéis cansados. Proporciónale pues, un baño relajante de agua tibia y sitúala en un lugar tranquilo,con unas condiciones apropiadas de temperatura, luz, humedad y ventilación. Y dale de comer aquello que tanto le gusta, se lo merece.
Conclusión: Las iguanas no se adaptan con facilidad a los cambios. Intentaremos pues hacer que el viaje no suponga para ella una gran dosis de stress. Prestándole atención cuando lo requiera e intentando no dejarla nunca sola por lo que pueda ocurrir. Además, es importante que allá donde llevemos a nuestra iguana, existan unas condiciones adecuadas para mantenerla.